20/2/17

Día mundial del cáncer "el cáncer y decisiones al respecto en adultos mayores"





El día 4 de febrero fue instaurado en el año 2000 como Día Mundial Contra el Cáncer con el objetivo de aumentar la concienciación y movilizar a la sociedad para avanzar en la prevención y control de esta enfermedad

Los adultos mayores y las decisiones sobre el tratamiento contra el cáncer
Las decisiones sobre el tratamiento contra el cáncer en las personas mayores deben realizarse de la misma manera que se realizan para los adultos más jóvenes y no deben concentrarse únicamente en la edad de la persona. Las discusiones y decisiones sobre el tratamiento, tomadas por el equipo de atención médica, el adulto mayor con cáncer y sus familiares, deben basarse en:
Alternativas de tratamiento contra el cáncer para adultos mayores
El tratamiento contra el cáncer puede consistir de una única terapia o de una combinación de varias terapias. Los tratamientos más frecuentes contra el cáncer incluyen la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia. Los cuidados paliativos, también conocidos como cuidados de apoyo, son el uso de tratamientos para aliviar los síntomas de una persona, mejorar su calidad de vida y brindar apoyo a los pacientes y sus familiares. Los cuidados paliativos son una parte importante del tratamiento contra el cáncer en un adulto mayor con cáncer y puede brindarse junto con el tratamiento estándar. Obtenga más información sobre cuidados paliativos y otros tipos de tratamiento contra el cáncer.
Cirugía
En ciertos casos, una cirugía para eliminar el cáncer por completo puede ser una opción. La cirugía también puede usarse para eliminar una parte del cáncer tan grande como sea posible o para dar mayor efectividad a la quimioterapia o la radioterapia. Al igual que las otras alternativas de tratamiento, la cirugía en los adultos mayores supone ciertos riesgos. En algunos casos, dicho riesgo aumenta porque el funcionamiento de diversos órganos y sistemas corporales disminuye con la edad. Antes de optar por una cirugía, deben tenerse en cuenta:
La función cardíaca. La cirugía puede empeorar los problemas cardíacos previos. Dado que las personas mayores pueden presentar cardiopatía y arritmia (latidos irregulares) cuando envejecen y la edad disminuye la capacidad del corazón de tolerar cambios excesivos en la presión, es importante evaluar la función cardíaca antes de realizar una cirugía.
La función renal. Algunos tipos de fármacos son más difíciles de procesar para los riñones. Durante una cirugía, un paciente puede estar expuesto a muchos fármacos y recibir grandes volúmenes de líquidos, lo cual puede provocar problemas en los adultos mayores que tienen problemas renales.
La función hepática. El flujo de sangre hacia el hígado disminuye con la edad, lo cual puede hacer que un adulto mayor tenga mayor riesgo de que se produzca una reacción a un fármaco, en particular a ciertos fármacos que se usan en las cirugías.
La función pulmonar. Como ocurre con otros órganos, los pulmones pierden volumen a medida que uno envejece. Las afecciones crónicas (a largo plazo), como el enfisema (una enfermedad pulmonar que provoca dificultades para respirar) o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC, pérdida de la función pulmonar), ocurren más a menudo en los adultos mayores y pueden complicar la recuperación de la anestesia (un medicamento que se administra antes de la cirugía y durante la misma). La función y la capacidad pulmonares reducidas pueden aumentar el riesgo de tener neumonía luego de la cirugía.
Es importante discutir con su médico los riesgos y los beneficios de la cirugía para tratar el cáncer y si podrían usarse otros tratamientos en lugar de la cirugía. Algunos pacientes pueden requerir pruebas adicionales antes de la cirugía, como análisis de sangre, electrocardiograma  (ECG o EKG),   pruebas de la función pulmonar y radiografías; los pacientes y sus familiares deben tener en cuenta estas pruebas y su preparación al momento de tomar la decisión de realizar o no una cirugía.
Además, se sugiere a los adultos mayores discutir la atención posquirúrgica con su equipo de atención médica antes de decidirse por la cirugía como alternativa de tratamiento. Un geriatra (un médico especializado en la atención de las personas de 65 años o más) puede evaluar a los pacientes que tengan otros problemas médicos importantes antes de la cirugía y discutir los riesgos y beneficios de la cirugía. 
Alta del hospital luego de la cirugía
Los adultos mayores con cáncer pueden tener necesidades adicionales luego de que termine la cirugía y sean enviados a casa o dados de alta del hospital. Deben elaborarse planes para dar el alta antes de la cirugía para garantizar la seguridad del paciente y la función física y emocional en el hogar. Los planes para dar el alta incluyen la identificación de las necesidades del adulto mayor luego de la cirugía para tratar el cáncer a fin de determinar si la persona requerirá alguno de los siguientes servicios de apoyo:
  • Auxiliares de salud a domicilio
  • La visita de un enfermero
  • Terapia física
  • Asistencia social
  • Grupos de apoyo
  • Referencias a recursos comunitarios
Es importante hablar sobre estas cuestiones en detalle antes de someterse a una cirugía para mejorar la probabilidad de una recuperación exitosa.
fuente Cancer.net

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